MENSAJEROS DE LA PAZ ANDALUCÍA ...un mundo mejor es posible...

    AMIGOS Y COLABORADORES

    Hoy queremos aprovechar estas líneas para tener presente y agradecer a todas esas personas que de un modo u otro colaboran con nuestra entidad en el desarrollo de su fin principal y del trabajo del día a día. Son muchos aquellos que apoyan nuestra labor, socios, amigos, colaboradores, … Unos de una forma anónima, otros ya son viejos conocidos, … Por medio de aportaciones económicas, por medio del apoyo y de la presencia cuando se les necesita, por medio de su trabajo y de su profesionalidad puesta al servicio de nuestra entidad, por medio de la puesta en marcha de campañas a favor de la intervención educativa que realizamos e incluso por medio de productos de diversa índole puestos a nuestra disposición.

    No tendríamos ni tiempo, ni espacio físico para elaborar una relación de todas estas personas tan importantes para nuestra asociación y para nuestra labor, pero si que queremos, a modo de muestra, hacer mención de dos casos concretos que a lo largo de este año 2018 han estado cerca de Mensajeros de la Paz Andalucía:

    En primer lugar haremos mención de una empresa familiar, OLEÍCOLA JAÉN, la familia Morillo de Baeza a finales de los 70 y comienzo de los 80 emprende un gran negocio, que en nuestro días cuenta entre otras muchas cosas con una almazara abierta y visitable, con un jardín de olivos con 50 especies del mundo, que merece la pena contemplar.

    Su Presidente, Luis Carlos Murillo Molina y su esposa, recibieron de la mano de nuestro Presidente, Domingo A. Pérez Fernández, el símbolo de Mensajeros de la Paz en señal de agradecimiento por su colaboración y gran amistad.

     

     

    En segundo lugar recordaremos el 27 de agosto de 2018, momento en que Julio Millán Medina y Domingo A. Pérez Fernández, hicieron entrega de la paloma de Mensajeros de la Paz a Monseñor Fernando Chica Arellano, sacerdote de la diócesis de Jaén, nombrado el 12 de febrero de 2015 por el Papa Francisco observador permanente de la Santa Sede en la F.A.O, en la F.I.D.A y en el P.M.A., y por supuesto, y para nosotros lo más importante sin despreciar nada de todo lo anterior, gran amigo de Mensajeros de la Paz.

     

     

    Queremos dar las gracias y hacer llegar nuestro cariño y nuestro reconocimiento a todos los amigos y colaboradores de Mensajeros de la Paz, que por medio de su granito de arena hacen que esta asociación pueda llegar cada vez un poco más lejos en su labor, en el cumplimiento de sus objetivos y en la intervención con aquellos que más lo necesitan.

    ¡GRACIAS!