Nuestra historia

En Andalucía

En 1.970 se inauguran los dos primeros “Hogares  funcionales” fuera de Asturias, concretamente en la calle Federico Rubio y la calle Mayor de Madrid.

En Andalucía la apertura de las Hogares sigue este orden:

 En el año 1.971 en Málaga. 
 En 1.972 en Sevilla.
 En septiembre de 1.973 en Granada.
 En junio de 1.977 en Jerez de la Frontera (Cádiz).
 En junio de 1.992 en Jaén.
 En julio de 1.992 en Huelva.
 En abril de 1.993 en Almería.

El 15 de Marzo de 1.974, el Consejo de Ministros, declara a la Asociación “Mensajeros de la Paz”, Obra Social de Utilidad Pública sin ánimo de lucro, apoyando programas de Acogimiento Familiar y Adopción, entendiendo estos programas como esenciales en la ayuda y el apoyo a los/as menores que se atendían.

La Asociación “Mensajeros de la Paz” se fue extendiendo por todo el territorio Nacional organizándose por regiones, posteriormente llamadas Autonomías, en el entonces nuevo sistema político Español. A esta organización se le dio legalidad registrándose como asociaciones regionales según la normativa de cada Autonomía. La primera en alcanzarla fue la Asociación “Mensajeros de la Paz-Andalucía” el 26 de Junio de 1.995, quedando registrada como Entidad Colaboradora de la Consejería de Trabajo y Asuntos Sociales- Dirección General de Atención al Niño. El 6 de octubre de 1.995. También fueron registrados todos los centros abiertos en ese momento.

En España

La Asociación Mensajeros de la Paz nació en octubre del  año 1.962 en la ciudad de Oviedo (Asturias), por iniciativa de dos jóvenes  recién ordenados sacerdotes, el Padre Ángel García Rodríguez y el Padre Ángel Silva.

La Asociación estaba  formada por un colectivo de personas movido por una especial sensibilización social hacia el sector de la marginación infantil y juvenil. Emprendieron una aventura destinada a la atención y cuidado  de jóvenes desamparados,  vagabundos o carentes de hogar y familia, a los que se les ofreció la posibilidad de vivir en un ambiente familiar y adecuado para favorecer su desarrollo personal y así poder integrarse en sus familias o en la sociedad, capacitándolos para independizarse organizando su propia vida.

Para conseguir todo esto, se acogió a los menores en  “casas–familia” configuradas siguiendo un modelo familiar. Los educadores vivían en el hogar y atendían a los niños con disponibilidad plena de horario y calendario, ejerciendo los papeles habituales que en una familia les correspondía a padres y madres.

Fue en Oviedo dónde tuvo lugar la apertura de la primera casa-familia, en la cuál se albergaba a unos doce menores, jóvenes e incluso adultos que vivían en la calle. Se trataba de un hogar abierto, sin límites de edad ni de problemática; un lugar donde todos tenían un techo, una cama, compañía y comida.

En 1.965 este primer hogar llevó, a la creación de una asociación que en poco tiempo fue conocida en toda Asturias y que respondía al nombre de “Cruz de los Ángeles”. Ese mismo año ve la luz una “ciudad” compuesta por cuatro casas prefabricadas y un edificio central de servicios generales. En estos primeros momentos eran los mismos familiares, amigos/as y sobre todo, las madres de los sacerdotes quienes ejercían las funciones de educadores/as-cuidadores/as-cocineros/as...

Las casas estaban distribuidas según la edad de sus integrantes, manteniendo un funcionamiento propio de cualquier “Ciudad de los Muchachos”: régimen de reuniones, asambleas, etc. Después de un tiempo de funcionamiento, se empezaron a observar dos lagunas importantes en este régimen de vida: en primer lugar, la convivencia de distintas edades ocasionaba serias dificultades de funcionamiento. Por otra parte, la existencia misma de la ciudad y su vida cotidiana, regida con un estilo peculiar, propio y válido para su interior, contribuía a la creación de un “guetto”. Un tercer problema venía a sumarse a los anteriores, varios de los niños y jóvenes poseían hermanos y hermanas en otras instituciones similares. Este hecho atentaba claramente contra la unidad familiar, por lo que era preciso luchar frente a esa dispersión de los muchachos y reunir en lo posible todos los grupos de hermanos aunque fueran de distintos sexos. A finales de 1.966 se inició la reordenación con más homogeneidad según edades, grupos familiares y problemática.

Superada esta etapa, se procede en 1.968 a la creación del primer “Hogar funcional”. La primera experiencia se realiza en un piso de la calle Sacramento en Oviedo, Asturias. Compuesto por ocho menores, niños, niñas y los educadores. Esta nueva experiencia da muy buenos resultados y aumentan los “Hogares funcionales”, comenzando a extenderse por otras provincias Españolas.

El año 1.970 es crucial en la historia de esta obra social. Es la fecha que marca el inicio de una etapa de expansión y desarrollo de la Asociación  “Cruz de los Ángeles” -era y es un nombre específico y significativo dentro de la región asturiana-, pero al traspasar las fronteras de esta región se decidió cambiar de nombre, buscando una denominación más genérica e indicativa de la misión a realizar. Así surge “Mensajeros de la Paz” que actuará con una finalidad similar en el resto de España a lo hasta entonces realizado por “Cruz de los Ángeles” en Asturias.